Thursday, December 1st, 2022

Un aborto legal fue el motivo de las marchas en Estados Unidos


En protesta contra la ilegalización del derecho al aborto, decenas de miles de personas se han citado este sábado en centenares de actos repartidos por 44 ciudades de Estados Unidos.

En Nueva York, la manifestación empezó al otro lado del río y se dirigió hacia Manhattan, al ritmo del sonido de los tambores, a través del puente de Brooklyn, mientras que, en Los Ángeles, debido a la diferencia horaria, las reuniones empezaron tan pronto como a las ocho de la mañana, en lugares como el Ayuntamiento de Pasadena.

Aunque la marcha por el aborto más simbólica ha sido, por razones obvias, la de Washington, donde los organizadores calculan que han asistido “entre 20.000 y 30.000 personas” de todas las edades.

Allí está el Tribunal Supremo, cuyos nueve jueces andan cocinando estos días una sentencia que a todas luces tumbará el precedente establecido en 1973 por un fallo de ese mismo tribunal para el caso Roe contra Wade, que convirtió en constitucional el derecho a decidir de las mujeres hasta la semana número 23.

La cita por el aborto era en la gran explanada monumental del Mall. Poco antes del comienzo de los discursos, a eso del mediodía de una jornada que amaneció gris y amenazaba tormenta, la muchedumbre iba organizándose a los pies del obelisco en memoria a Washington, frente a la Casa Blanca, y en torno a una enorme pancarta rosa sostenida por decenas de voluntarios, hombres y mujeres, con la siguiente inscripción: “Nuestros cuerpos. Nuestros futuros, Nuestros abortos”. Después, pasadas las 14.00, han marchado hasta el edificio del Supremo.

El texto que se ha conocido es un primer borrador, y está escrito en febrero. Aún es posible que cambie antes del pronunciamiento final, previsto para finales de junio o principios de julio.

También cabe la opción de que algunos de los jueces aparentemente convencidos de tumbar Roe cambien de idea por influencia de John Roberts, presidente del tribunal, un conservador moderado que anunció una investigación sobre la filtración al día siguiente de producirse.

“Hoy es un día importante”, ha explicado en la marcha de Washington Gabriela Benazar Acosta, de Planned Parenthood. “Tiene que quedar claro que ese borrador es inaceptable y que augura un retroceso muy importante. Las prohibiciones solo detendrán el aborto legal y seguro para las personas más desfavorecidas. De nuevo, crecerá la desigualdad en el acceso a la salud que domina este país”.

Por su parte, Rachel O’Leary Carmona, directora de otra de las organizaciones que convocaban la protesta, Women’s March, responsable de las manifestaciones de mujeres que plantaron cara a Donald Trump al principio de su presidencia, ha advertido, por su parte, que se avecina un “Verano de Rabia”. Women’s March calcula que este sábado han tomado las calles unas 120.000 personas en todo Estados Unidos.

Estas concentraciones llegan después de las que se han dado cada día desde la filtración. En ellas, han participado personalidades como la senadora demócrata Elizabeth Warren, que, visiblemente airada, improvisó un mitin en el que se dijo “cabreada porque un Tribunal Supremo extremista cree que puede imponer sus puntos de vista extremistas a todas las mujeres de este país, y está equivocado”.

Tanta agitación prueba que seguramente no hay una decisión judicial que enfrente más a los estadounidenses como la del caso Roe contra Wade. Esta semana, la policía del Capitolio ha colocado unas vallas negras de tres metros de altura para asegurar el perímetro.

Las protestas no se han producido solo ante el Supremo. Desde el fin de semana pasado, grupos de defensores del derecho a elegir han estado concentrándose ante las casas de los jueces Brett Kavannaugh, en el acomodado vecindario de Chevy Chase, en Washington, de Roberts, que vive en Bethesda, en la vecina Maryland, y de Alito, en Arlington (Virginia).

La senadora republicana Susan Collins ha denunciado, por su parte, a la policía, una pintada con tiza frente a su casa en Maine. Collins es una de las dos senadoras de su partido (la otra es Lisa Murkowski, de Alaska) que se oponen a que el Supremo tumbe Roe. Fuente: El País.





Source link